La portada, a su gusto
Título y bajada, imagen o video de fondo, animación encendida o apagada, y cuáles cuatro obras aparecen destacadas. Con imágenes distintas para computadora y para celular, porque una foto apaisada no sirve en un teléfono.
Sitios autogestionables
No es una página estática que queda igual para siempre. Tiene su propio panel: cambiás la portada, subís obras, cargás productos, anotás ventas, publicás eventos y notas de prensa. Desde el celular, mientras esperás el ómnibus.
Y cada persona del equipo entra con su cuenta y toca solo lo suyo.
El problema de siempre
Lo que hago distinto
Qué se puede manejar
Estas son capturas del panel que está funcionando, con contenido de ejemplo en lugar de los datos reales del cliente.
Título y bajada, imagen o video de fondo, animación encendida o apagada, y cuáles cuatro obras aparecen destacadas. Con imágenes distintas para computadora y para celular, porque una foto apaisada no sirve en un teléfono.
Nombre, redes, estilo, técnica, zona, descripción y frase, más su foto de perfil y su obra de presentación. Cada uno escribe la suya.
Alta y baja de artículos, hasta tres fotos por producto, precio, moneda y stock. Lo que se agota se oculta solo.
Cada venta se anota con artículo, cantidad, precio, fecha y quién la hizo. El panel muestra el total del mes, del año o de siempre, y descuenta el stock solo. Además avisa por correo cada vez que se registra una.
Fecha, hora, lugar, link y flyer. Los que ya pasaron se van solos al archivo. La sección de prensa guarda las notas y entrevistas con su enlace al original.
Un medidor que habla en fotos, no en megas: cuántas subió cada uno y cuántas más entran. Las fotos se achican solas al subirlas, así nadie tiene que saber de tamaños.
Lo que no se ve pero sostiene todo
En un grupo, el problema no es cargar contenido: es que alguien borre sin querer lo del otro. Por eso el sistema controla, en cada acción, si esa persona es dueña de eso.
Desde donde estés
No es una aplicación que haya que bajar de ninguna tienda. Se entra desde el navegador y listo.
Darle la llave al cliente no significa dejar la puerta abierta.
Cada uno entra con su Gmail, o con una contraseña propia que puede cambiar cuando quiera.
Solo queda un resumen imposible de revertir. Ni yo puedo verlas.
Tras varios intentos fallidos, la cuenta se bloquea un rato.
Al cambiar la contraseña se cierran todas las demás sesiones abiertas.
Para quién
Obra, tienda, agenda y prensa en un lugar propio, no solo en una red social prestada.
Varias personas cargando su trabajo sin pisarse entre sí.
Catálogo con precios al día y registro de lo que se vendió.
Fechas, prensa y merchandising, actualizados por el propio equipo.
Contame qué mostrás y quiénes lo van a cargar. Te armo la página y el panel, y te enseño a usarlo en una tarde.